A ritmo de Copla en Madrid
Varias Fechas (06/09/2026 - 15/09/2026)
Calle Ballesta, 7 28004, MADRID, Madrid
No te pierdas el evento "A ritmo de Copla en Madrid" el próximo Domingo 6 de Septiembre de 2026 en Espacio Gran Via, Calle Ballesta, 7 28004 a partir de las 17:00
Con los artistas:Concha Piquer
Nació el 8 de diciembre de 1906 en Valencia. Cuando contaba 11 años hizo su debut en el teatro Segueros de Valencia. Estudió canto con el maestro Laguna. Actuó en el Grao, Gandía, en los teatros valencianos Apolo y Kursaal. Fue descubierta por el maestro Penella, que preparaba el estreno de su ópera El gato montés en Nueva York. El 13 de septiembre de 1922, en un entreacto de este estreno, interpretó la canción "El florero" de Penella. Pasó cinco años en Estados Unidos, cantando en Broadway y en muchos teatros. En el año 1927, participó en la primera película sonora, El cantor de jazz (The Jazz Singer, 1927, Alan Crosland), con Al Jolson. Regresó a España, donde actuó en el teatro Romea de Madrid y en el Coliseum barcelonés, y rodó en París El negro que tenía el alma blanca, de Benito Perojo. Siguió con La bodega (1930, Benito Perojo), Yo canto para ti (1935, Fernando Roldán), La Dolores (1940, Florián Rey), Filigrana (1949, Luis Marquina) y Me casé con una estrella (1951, Luis César Amadori). En 1933 contrajo matrimonio con el torero Antonio Márquez. Conoció al poeta y letrista Rafael de León y junto con Antonio Quintero y el maestro Manuel López-Quiroga y Miquel, crearon una serie de espectáculos donde aparecían canciones que se hicieron muy populares, como la copla "La parrala". Otras de sus canciones son "Tatuaje", "Cinco Farolas", "Ojos verdes", "No te mires en el río", "Los piconeros", "La Lirio", "Romance de la reina Mercedes", "A la lima y al limón", "Antonio Vargas Heredia", "Cárcel de oro", "La niña de la estación", "No me quieras tanto", "Yo soy esa", "Y sin embargo te quiero". Falleció en Madrid el 12 de diciembre de 1990.
Miguel de Molina
Miguel de Molina nació en Málaga el 10 de abril de 1906, en el seno de una familia humilde. Muy joven se unió a una compañía de gitanos “robagallinas” con los que subió a los escenarios de las primeras capitales españolas. Aprendió a diseñar y confeccionar el vestuario de sus espectáculos y entabló amistad con los personajes más importantes de la época en el mundo del espectáculo: Benavente, Lorca, Rafael de León, Pastora Imperio, La Argentina, Sánchez Mejías... Cuando se inició la Guerra Civil estaba en Barcelona, desde donde se desplazó a Valencia para actuar en teatros y, más tarde, en el frente, en hospitales... Pronto es tachado de cantante republicano. A partir de ese momento, se inicia una persecución sin límites contra su persona rompiendo espectáculos, deteniéndole frecuentemente, hasta terminar con un “paseíllo” al cual sobrevivió. En 1942 decidió marchar. Se dirigió a Lisboa y embarcó hacia Buenos Aires. Entró en círculos de gente inteligente y triunfó en la capital bonaerense. Al poco tiempo, llegó de nuevo la persecución a través de la Embajada española y tuvo que salir de Argentina, empeñando todo lo que poseía. En 1943 se trasladó a México y se repitió la historia, creándose un frente encabezado por Cantinflas y Jorge Negrete para desprestigiarle. El gobierno de Argentina ha cambiado y Miguel de Molina recibe una llamada de Eva Perón para que actúe en Buenos Aires en un festival benéfico. Hasta allí viaja Miguel y le cambia la vida. Firmará contratos con multitud de empresarios. En 1957 vuelve a España y recorre toda la geografía española actuando, aunque tiene que aguantar todas las crónicas que en su contra se escriben por su condición de homosexual y republicano. A los 52 años se retiró del mundo del espectáculo. A finales de 1992 a los 84 años, y cuando ya vivía de nuevo en Argentina el rey Juan Carlos I le otorgó, por medio de la embajada, la Orden de Isabel la Católica. Miguel de Molina manifestó entonces que desde 1940 a 1992 habían pasado 52 años, «es cierto que en España, gracias a la democracia, a su majestad y al pueblo, se barrió el fantasma de caín...pero yo sentía que esa reparación, que quería simbolizarse en la medallita, me llegaba demasiado tarde. De 1940 a 192 España tardó cincuenta y dos años en darse cuenta de que habían tronchado la vida de un hombre que hubiera querido crecer artísticamente y desarrollarse en la tierra donde nació, sin ser ingrato con la Argentina que me cobijó». Murió en marzo de 1993 en su casa de Buenos Aires. Estaba punto de cumplir 85 años y dicen que como en su famosa copla, hubiese querido cantar como despedida a la sociedad; «Na te pido, na te debo». Sus restos descansan en un panteón del cementerio porteño de la Chacarita, en Buenos Aires, muy lejos de la luminosa Málaga que lo vio nacer.



